Un Gran Recuerdo

Tenía 6 años cuando mis abuelos me llevaron a conocer su parcela.

El plantío era de maíz y la planta apenas iba creciendo, estaba nublado aquel día, eran como las 2 de la tarde, el clima era fresco y el aire acariciaba nuestros rostros al igual que todo a su alrededor, con una suavidad tan mística, te acariciaba se iba y a los 3 o 4 segundos volvía provocando melodías y sentimientos inspiradores dentro de tu Ser.

Salí de aquel coche café que tenia mi abuelo y camine tranquilamente hacia la orilla de la parcela, me adentrarme en la parcela, el plantío del maíz apenas me llegaba a las rodillas, después de caminar unos metros me puse a observar a lo lejos y vi un árbol viejo muy grande y frondoso que en ese instante me llamo mucho la atención.

Seguí caminando adentrándome por la parcela asta que sentí un sentimiento tan profundo que hiso que me detuviera… Que era lo que sentía? No lose era algo muy grande que para mis 6 años no podía entender. Solo sentí que me sentía muy feliz, sentí una felicidad tan profunda que decidí sentarme ahí mismo entre la tierra rodeada con los plantíos de maíz, quería que ese día se detuviera que el viento siguiera así, que los pájaros siguieran cantando así y sobretodo que las plantas siguieran provocando ese ruido fenomenal cuando el viento provoca que las ramitas de las plantas y arboles se rosen y sacudan contra otras ramitas provocando un concierto de música que estremece al alma.

Ese sentimiento de felicidad con el sentimiento de estar sola ahí, hiso que ese día se guardara en lo más profundo de mí ser con una profundidad fantástica, a los pocos minutos de estar sentada me levante, cuando vi hacia lo lejos y volví a ver ese árbol grande y viejo sentí la necesidad de correr hacia el, así que corrí.

Corría recio y al verme ahí rodeada de esa naturaleza comencé a experimentar el sentimiento de que en cualquier instante me desprendería del suelo y volaría, así que iba corriendo sintiéndome mas liviana de lo normal, experimentando ese sentimiento que cuando sentí que eso estaba apunto de suceder mi abuela me grito eh hiso que me distrajera y que parara de correr, mi abuela me pedía que no me alejara mucho, así que mire al árbol de nuevo y vi que llevaba la mitad de la parcela recorrida estaba en medio de todo y cuando veía al árbol sentía ese sentimiento de querer ir a donde estaba el, pero sabia que si no obedecía a mi abuela ella se angustiaría y me había pedido amablemente que no me alejara así que no me quedo mas remedio que regresarme, no sin antes ver al árbol y grabarme en lo mas profundo de mi ser ese sentimiento tan bello que tanto me provocaba.

Regrese corriendo hacia el coche viejo color café de mi abuelo, haci que llegue a la orilla donde desde el principio avia comensado mi caminata. pensé que regresaría a ese lugar, estaba segura que al llegar a casa al decirle a mi papa el me volvería a llevar así que tuve la esperanza de que algún día regresaría para poder volar hacía ese árbol. Mi abuelo termino la conversación con su amigo, se subió al coche lo prendió y nos fuimos, desde la parte trasera del coche contemplaba como se iba alejando ese grande árbol viejo que tanto me llamaba y que me hacía enmudecer del asombro.

Desde entonces, desde lo más profundo de mí ser eh estado buscando la manera de poder volar y regresar a esa parcela y visitar ese árbol que tanto recuerdo con un sentimiento único tan alejado de esta vida tan simple, fría y traicionera.

Y Creo que ya la encontré.

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